Esta técnica somete a las células de los músculos a una enorme presión, llegando a considerarse una técnica casi suicida. El cuerpo humano puede usar como mucho un 20% de su verdadero potencial, pero para ejecutar el Omote Renge se elimina el control del cerebro sobre los músculos para poder usar un mayor poder, para lo cual abre la primera de las 8 Puertas Celestiales (la puerta de la Apertura). La técnica exige mantener una enorme velocidad que daña mucho los músculos.
Para ejecutarla antes hay que realizar el Konoha Kage Buyou, tras esto y estando detras del enemigo se le atrapa con los brazos o con ayuda de otros elementos como por ejemplo vendas. Tras tenerle atrapado comienza a girarse sobre si mismo cabeza abajo mientras se cae, de forma que se crea una especie de tornado humano. Justo antes de tocar el suelo se suelta al enemigo para que sea solo él quien reciba daños. |